Horacio Ortiz asumió su cargo en  el circulo de periodistas agropecuarios

Horacio Ortiz asumió su cargo en  el circulo de periodistas agropecuarios

 

El periodista castellense integra desde el 1 de septiembre el circulo de periodistas agropecuarios, Abopa.

En la asamblea realizada en su sede en Mar del Plata la entidad dio a conocer sus nuevas autoridades las cuales fueron elegidas en la asamblea del último lunes 5 de agosto

En La Feliz fueron consagrados —por tres años— los nuevos cargos a presidente y vicepresidente de la entidad, que agrupa a colegas de la provincia de Buenos Aires, principalmente, y de La Pampa y de Santa Fe.

 

El ingeniero agrónomo Gerardo Gallo Candolo será el presidente y Mónica Lilian Gallo, de Bolívar, la vicepresidenta.

Horacio Ortiz, el periodista local de la agroganaderia y que ha realizado publicaciones en el diario la nación, clarín, revista el Federal y que en la actualidad realiza su programa televisivo Esquina Al Campo en toda la región integra la nomina de vocales junto a

Eduardo Ernesto Pinilla (Balcarce); Jorge Rabanal (Trenque Lauquen); Marcelo Daniel García (Miramar); Ciriaco Torres Suhette (9 de Julio) y Luis Fontoira Hollmann (La Plata).

 

También Pedro Ibáñez (Rauch); Rodolfo Bianchi (Tandil); Esteban Antonio Ocerín (General Pico, La Pampa); Horacio Ortiz (Castelli) y Guillermo D. Rueda (Bahía Blanca) y el  apoderado es Guillermo Mouhsen (Mercedes).

Historia: El 1 de septiembre de 1802 comenzó la publicación del Semanario de Agricultura, Industria y Comercio, el primer medio especializado en temas del campo del país.

 

Este periódico se publicó 8 años antes que La Gazeta de Buenos Ayres, de Mariano Moreno, considerado el primer periódico argentino.

 

Hipólito Vieytes, fundador de Semanario de Agricultura, Industria y Comercio.

 

Su editor y fundador nació en la localidad bonaerense de San Antonio de Areco y fue Hipólito Vieytes.

 

“La agricultura bien ejercida es capaz, por sí sola, de aumentar la opulencia de los pueblos hasta un grado casi imposible de calcular y no hay pueblo alguno que pueda prosperar una vez que llegue a desatender a su agricultura”, dijo Vieytes entonces.