Un grave hecho de violencia se registró el último fin de semana en Pinamar, donde árbitros de Castelli y Dolores fueron víctimas de una agresión durante un encuentro de fútbol.
Según se informó, un hombre —padre de un jugador de quinta división— ingresó al campo de juego y atacó físicamente al árbitro Fernando Harisgarat y al asistente 1 Juan Díaz Villalba. A raíz del incidente, el partido fue suspendido y, posteriormente, se decidió la suspensión de toda la fecha.
En declaraciones a Castelli Radio FM 101.5, Harisgarat relató la secuencia de los hechos y aseguró que el agresor irrumpió en la cancha para golpearlo. Por su parte, el juez de línea también fue víctima de agresiones durante el episodio.
Ambos árbitros debieron ser asistidos debido a las lesiones sufridas, aunque se encuentran fuera de peligro.
Tras lo ocurrido, los colegiados llevaron un mensaje contundente: “No vamos a dejar nuestro trabajo”, afirmaron, al tiempo que reclamaron el fin de la violencia en el deporte. “No queremos más violencia. Nosotros hacemos nuestro trabajo, impartimos justicia de la mejor forma y somos imparciales”, expresaron.
El hecho generó un fuerte repudio en el ámbito deportivo

